Introducción

Cada célula de nuestro organismo necesita permanentemente recibir nutrientes para realizar sus funciones básicas.

Las células se pueden agrupar formando tejidos y a su vez órganos.

Cada órgano humano tiene una actividad específica, como el corazón que bombea la sangre, el estómago que ayuda en el proceso de la digestión, los pulmones que reciben el oxígeno para “purificar” la sangre, los ojos para la visión, los oídos para escuchar, etc.

Este trabajo que las células realizan, son complejas reacciones bioquímicas que permiten generar un producto final o una acción necesaria para mantener las funciones del organismo y una vida saludable.

Tenemos células que secretan hormonas, otras musculares que se contraen, las que trasmiten impulsos nerviosos, las que fabrican hueso, las que conforman la piel, etc.

Como producto derivado de lo que cada célula realiza por medio de procesos y reacciones bioquímicas, llamado metabolismo, al mismo tiempo producen un grupo de moléculas conocidas como radicales libres, las cuales son químicamente inestables.

Estos radicales libres también son producidos por la exposición a factores ambientales como los rayos Ultra Violeta (UV).

En el organismo cuando ellos se producen en cantidades elevadas, son los causantes de generar daño a otras moléculas, debido a que para recuperar su estabilidad “roban” electrones y producen la oxidación de moléculas y tejidos sanos que se refleja como envejecimiento y/o disfunción que puede llevar a la muerte.

Los Antioxidantes, y de allí su poder beneficioso, son moléculas que pueden combinarse químicamente con los radicales libres, haciéndolos inofensivos, evitando así la oxidación de las moléculas, protegiendo a los tejidos y órganos para su normal funcionamiento.

Para mantener a nuestro organismo saludable, es necesario proveerlo de suficientes productos antioxidantes para evitar los daños producidos por los radicales libres.

Cuando un organismo se enferma, es fundamental ayudarlo con las medicaciones adecuadas para la patología y reforzar el aporte de antioxidantes ya que en el organismo enfermo la producción de radicales libres se incrementa notablemente produciendo efectos nocivos que pueden llegar a convertirse en daños crónicos y permanentes en estas personas.

Conozcamos la mejor manera de combatir la oxidación en nuestro cuerpo