Aterosclerosis y Estrés Oxidativo

La aterosclerosis es una enfermedad en la que se forma una placa dentro de las arterias. La placa está compuesta por grasas, colesterol, calcio y otras sustancias que se encuentran en la sangre. Con el tiempo, la placa se endurece y estrecha las arterias, con lo cual se limita el flujo de sangre rica en oxígeno a los órganos y a otras partes del cuerpo.

Las arterias están recubiertas en su interior por una capa de células muy finas, a esta capa se le conoce como endotelio, el cual cumple unas importantísimas fun-ciones como la regulación de nuestra presión arterial y el mantenimiento del flujo sanguíneo normal.

Bajo ciertas circunstancias el endotelio empieza a trabajar “mal”, es lo que se co-noce como Disfunción Endotelial. Entre las causas que pueden precipitar esta disfunción se encuentran entre otras: el Estrés Oxidativo.

Las células tienen la capacidad de responder ante los estímulos a los que son sometidas. En una célula endotelial dicho estímulo puede ser la energía mecánica de las fuerzas de turbulencia y rozamiento generadas por el flujo sanguíneo de los vasos, arterias y venas; muchas veces la respuesta celular puede ser de naturaleza patológica. La naturaleza del endotelio es altamente heterogénea debido a que cada célula endotelial, responderá de acuerdo con el estímulo específico al que está sometida. Cuando las células endoteliales pierden su capacidad reguladora ante una agresión crónica se denomina Disfunción Endotelial

En las áreas en donde se desarrollará una placa de ateroma, las células endoteliales se activan a un estado proinflamatorio. La respuesta inflamatoria se inicia con un estado de isquemia-reperfusión y edema, los cuales favorecen la nutrición y la difusión en un ambiente no demandante de oxígeno para producir energía, pero que promueve la generación de las especies reactivas de oxígeno (ROS) en el sitio.

La disfunción endotelial que se origina a causa del estrés oxidativo, conduce a que en él exista un aumento de la permeabilidad a productos grasos como las LDL colesterol, que ahora puede atravesarlo. Aquí, estas LDL se oxidan estimulando a que unas células que son responsables de nuestra defensa, los Macrófagos, las ingieran para eliminarlas, pero esto realmente inicia una respuesta inflamatoria; más células de defensa son atraídas al lugar y se liberan sustancias, ROS y Radicales Libres que empeoran la evolución de la aterosclero-sis. El resultado neto es que se va produciendo una lesión que se eleva dentro de la arteria disminuyendo el espacio o luz por la cual circula la sangre.

La lesión que se forma es conocida como placa ateromatosa o ateroma. Estas placas o ateromas pueden ser estables, van creciendo obstruyendo la luz de la arteria pero sin romperse. Otro tipo de placas conocidas como placas inestables, pueden romperse en el interior de un vaso sanguíneo exponiendo las fibras inter-nas de la arteria, desencadenando la formación de un trombo (coagulo) que obs-truirá la arteria de una manera aguda. Dependiendo de la ubicación de la lesión serán las manifestaciones. Si el proceso ocurrió en una arteria coronaria que irriga el corazón, el resultado será un infarto al miocardio; si es una arteria cerebral, será un accidente cerebro vascular. Toda las células cuya oxigenación y nutrición dependan de la arteria obstruida morirán, y de allí el tamaño y consecuencias de la lesión.