Enfermedades Neurodegenerativas y Oxidación

Alzheimer y Neurodegeneración

Se conoce como enfermedad neurodegenerativa al tipo de enfermedades que agrupa a un género de desórdenes mentales, tales como, enfermedad de Alzheimer, de Parkinson, de Creutzfeldt-Jakob y la esclerosis múltiple. El Alzheimer es la enfermedad neurodegenerativa más frecuente y la mayor causa de discapacidad entre los individuos mayores de 65 años alrededor del mundo. La enfermedad está caracterizada por los depósitos anormales de proteínas fuera y dentro de las células nerviosas. Esta serie de cambios en las células cerebrales impiden el correcto funcionamiento de las mismas. Finalmente, estas células cerebrales mueren. Este proceso avanza gradualmente afectando a un número creciente de células cerebrales. Resultan sobre todo afectadas las células de la corteza

La enfermedad suele comenzar con una alteración de la memoria a corto plazo: la persona afectada olvida las citas, no recuerda quién le visitó el día anterior ni lo que comió. Luego, comienza a tener dificultades para continuar con ciertas tareas y actividades, problemas de lenguaje, dificultad para realizar cálculos, para vestirse, etc. Desde que aparecen los síntomas más tempranos de la enfermedad hasta el fallecimiento pueden transcurrir entre 5 y 10 años, aproximadamente.

El estrés oxidativo y su relación con las enfermedades neurodegenerativa

Los cerebros de los pacientes que sufren Enfermedad de Alzheimer presentan un grado significativo de daño oxidativo asociado a la acumulación de proteínas anormales en la membrana y el interior de las células nerviosas. Partiendo de esto, se han desarrollado numerosos estudios tanto en animales como en humanos considerando la hipótesis de que: si el estrés oxidativo está involucrado en el origen de las enfermedades neurodegenerativas, el consumo de dietas y suplementos ricos en antioxidantes debería impedir, controlar o retrasar la aparición de estas enfermedades. Los resultados han sido variables, ya que todos los agentes antioxidantes no tienen la misma potencia, ni se absorben o alcanzan todas las células para impedir la oxidación. Recientemente han sido publicados unos resultados muy prometedores. Se trata de las investigaciones realizadas con un nuevo agente que ha exhibido una gran potencia antioxidante.

El Nano-PSO por sus siglas en inglés es Pomegranate Seed Oil (aceite de semilla de Granada), el prefijo “nano” se refiere a la presentación farmacéutica como nanoemulsión, lo que le permite absorberse más y poder alcanzar las células del sistema nervioso central. Existen experiencias que han comparado y demostrado la superioridad y eficacia del Nano-PSO. Utilizando como modelo la Encefalomielitis autoinmune experimental inducida en ratones, se evidenció que en aquellos tratados con PSO natural (Aceite de semilla de granada) presentaron una cierta reducción de la carga de enfermedad, pero este efecto beneficioso aumentó significativamente cuando los ratones fueron tratados con Nano-PSO en concentraciones mucho menores que las del aceite natural. Exámenes patológicos revelaron que la administración de Nano-PSO redujo drásticamente la pérdida de mielina (la capa externa de las neuronas que permite una rápida conducción nerviosa) y la oxidación de los lípidos en el cerebro, que son características de esta enfermedad neurológica grave. Para otro estudio dirigido a comprobar si la disminución de la oxidación alteraba las manifestaciones de las enfermedades neurodegenerativas, se emplearon ratones de una cepa utilizada como modelo de enfermedades neurodegenerativas, estos fueron tratados con Nano-PSO. El Nano-PSO retrasó significativamente el inicio de la enfermedad cuando se administró a ratones asintomáticos y retrasó el agravamiento de la enfermedad en aquellos ratones que ya la tenían. Si bien el poder antioxidante de algunos componentes de la Granada ya eran conocidos, la aplicación de la nanotecnología para incrementar su potencia y eficacia suena muy esperanzador para los pacientes con enfermedades neurodegenerativas como el Alzheimer