El acné y el estrés Oxidativo

La piel es uno de los órganos más extenso del cuerpo, tiene una superficie media de 1,6 m2 y un peso de aproximadamente 4 Kg. La piel cumple diversas funciones.

• Protección contra las radiaciones solares

• Barrera contra las infecciones

• Vasculares nutritivas y de regulación de la temperatura.

• Sensitivas y de comunicación.

Uno de los constituyentes de la piel es la unidad Pilosebácea, la cual está integrada por el folículo piloso y la glándula sebácea. Esta glándula sintetiza el sebo, una sustancia grasosa cuya función es la de "lubricar" y proteger la superficie de la piel.

El folículo se abre a la superficie a través de un orificio dilatado denominado poro. El canal folicular es amplio en toda su longitud y en él están presentes:

• La Queratina, una proteína que forman las capas más externas de la epidermis de los vertebrados.

• El Sebo, la sustancia producida por la glándula sebácea.

• La Flora bacteriana-micótica, constituida por gérmenes como: el Propionibacterium acnes y el Pityrosporum ovale .

La pared del canal folicular está constituida por una capa de células especiales (epitelio) que se continúa con la epidermis superior y que va emergiendo gradualmente desde la zona inferior del conducto.

El acné es una enfermedad que afecta al 80% de los adolescentes entre los 13 y los 18 años. En condiciones normales, el sebo producido transporta las células de piel muerta a la superficie de la piel. Si se producen alteraciones en este flujo normal, podría producirse un taponamiento del folículo. Cuando se tapona un folículo, se crea lo que conocemos como un grano o espinilla, puntos blancos o negros o técnicamente como comedón abierto o comedón cerrado respectivamente.

En el acné existe una alteración de la unidad pilosebácea, que se manifiesta como: la obstrucción del canal por un aumento en la producción de queratina en el folículo; una alteración en la cantidad o calidad del sebo producido o una modificación de la flora bacteriana presente en la epidermis. Investigaciones en años recientes han empezado a fijarse en papel que desempeñan el estrés oxidativo local y sistémico en el acné.

Una de las causas involucradas en la aparición del Acné la constituye la oxidación de sebo o peroxidación sebácea. El proceso patológico sería el siguiente: los radicales libres causan daño oxidativo al sebo lo que reduciría su contenido de oxígeno, por otra parte, el Propionibacterium acnes es una bacteria anaeróbica, es decir prospera en entornos con niveles bajos de oxígeno. La oxidación cambia el sebo de manera que se convierte en un entorno más adecuado para la bacteria P. Acnes. La bacteria se multiplica en los poros

La piel y por lo tanto el sebo, están muy expuestos a estrés oxidativo, no olvidemos los rayos UV del sol, la contaminación del aire, las sustancias químicas que se encuentran en los productos de aseo personal, por lo tanto la piel requiere de protección anti-oxidante. Los pacientes con acné frecuentemente tienen una producción de sebo más elevada que las personas con una piel saludable, por lo que también su demanda de antioxidantes será mayor.